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Theodore Olson, conservador férreo, representará a los ‘dreamers’ ante la Corte Suprema

Theodore Olson
Theodore Olson (Daniel Acker/)

WASHINGTON — Los jóvenes inmigrantes conocidos como “dreamers” tienen al aliado más inesperado en la Corte Suprema.

Theodore Olson, quien defendió la solidez del poder ejecutivo cuando ocupó altos cargos en el Departamento de Justicia al mando de presidentes republicanos, se enfrentará a los abogados del Departamento de Justicia del presidente Donald Trump en relación con las medidas tomadas por este para dar por terminado un programa que protege a unos 700.000 jóvenes inmigrantes de la deportación y les permite trabajar.

En una entrevista en su oficina, Olson dijo que, en general, había adoptado una visión amplia de la autoridad presidencial, en particular en el ámbito de la inmigración.

“El poder ejecutivo es importante y lo respetamos”, afirmó. “Pero debe ejercerse de manera correcta. Debe hacerse con disciplina, para que los ciudadanos comprendan las acciones tomadas y para no arrasar de manera arbitraria y caprichosa con personas cuyas vidas han dependido de una política gubernamental. Precisamente eso es lo que ocurrió en este caso”.

Olson ha defendido 63 casos ante la Corte Suprema, muchos de ellos en carácter de procurador general durante la presidencia de George W. Bush. En su práctica privada, representó a quienes recibieron el fallo positivo en el caso Bush v. Gore, que le entregó la presidencia a Bush, y Citizens United, que amplificó el papel del dinero en la política.

Sin embargo, Olson decepcionó a algunos de sus aliados usuales cuando decidió colaborar con David Boies, su adversario en el caso Bush v. Gore, para oponerse a la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo en California. Ese caso llegó a la Corte Suprema y ayudó a sentar las bases para la resolución de 2015 que consignó el derecho a ese tipo de uniones en la constitución.

Trump ha adoptado posturas encontradas ante la Corte Suprema con respecto al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, o DACA, por su sigla en inglés, que protege a quienes llegaron a Estados Unidos cuando eran niños. Aunque su intención era ponerle fin, Trump pidió al Congreso que otorgara el estado legal, con la consecuente posibilidad de obtener la ciudadanía, a los jóvenes inmigrantes. También ofreció una prórroga del programa a cambio de concesiones en relación con el muro fronterizo.

Ante la Corte Suprema, el gobierno arguyó que lo más probable era que el programa, instituido por el gobierno de Obama, fuera ilícito, con base en un fallo del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, en Nueva Orleans, relativo a un programa relacionado. La Corte Suprema no logró resolver a favor de ninguna de las partes, con una votación de 4-4, en la apelación de esa decisión.

Olson explicó que los argumentos del gobierno recordaban los que presentó para justificar la inclusión de una pregunta sobre ciudadanía en el censo de 2020. En junio, la Corte Suprema rechazó el razonamiento del gobierno, pues señaló que “parece fabricado”.

Olson dijo que observaba un patrón. “El comportamiento de este gobierno se ajusta casi a la perfección a la definición de arbitrario y caprichoso”, comentó. “Parece que dice ‘listos, fuego, apunten’”.

Afirmó que esperaba críticas por aceptar el caso del DACA.

“La gente va a decir que estoy socavando la capacidad del presidente de lidiar con la inmigración, que es muy, muy importante en este país”, aseveró. “Pero creo que esa capacidad se sustenta en un principio. El gobierno goza de gran libertad para actuar, pero debe hacerlo de acuerdo con la separación de poderes”.

Theodore Boutrous Jr., colega de Olson que figuró en actas como abogado para el caso ante la Corte Suprema, dijo que era lógico para Olson participar en el proyecto.

“Es uno de los principales expertos del país en el tema de las facultades del presidente y el poder ejecutivo”, explicó Boutrous. “Es perfectamente capaz de superar la ligera atmósfera partidista que rodea al caso”.

*Copyright: c.2019 The New York Times Company

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