Noticias Nacionales

Noteros de verano: la pesadilla de los famosos

Maite Peño, de “Los ángeles de la mañana”, sale al cruce de Luciano Castro en una playa de Mar del Plata; la cara del ex marido de Sabrina Rojas lo dice todo… (Foto: Teleshow)
Maite Peño, de “Los ángeles de la mañana”, sale al cruce de Luciano Castro en una playa de Mar del Plata; la cara del ex marido de Sabrina Rojas lo dice todo… (Foto: Teleshow)

"Andá detrás de Fede Bal"; "¡Fijate si enganchamos a Sol Perez con nuevo novio!"; "Cubramos los restaurantes para ver si se cruzan Flor de la V y Nazarena Vélez"; "Chequeá quién le mandó las flores a Jujuy Jiménez". Estás son algunas de las ordenes para los cronistas que se escuchan por estos días en las producciones de los programas de televisión y las redacciones de las revistas de actualidad.

Los cronistas tienen la obligación de volver con el material, sí o sí. Por eso se pegan a las figuras y las siguen a las entradas de los teatros, cuando van a comer, en la puerta de sus casas y hasta cuando están en la playa tomando sol. En el verano siempre hay un cronista cerca de un famoso. Los de las revistas son más anónimos para el gran público, pero no para los artistas; los de la tele son mas conocidos para el gran público y también las celebridades locales.

Los cronistas de verano han descubierto romances, separaciones, encuentros secretos y hasta infidelidades. Son muchas las anécdotas de los que cubren la temporada sobre lo que saben de los famosos y no cuentan, aunque en general todo lo que descubren se puede leer en revistas o portales, o ver luego en cadena en la televisión.

En ocasiones los cronistas reciben insultos, escupitajos y hasta algún golpe por parte de los famosos que no quieren ser descubiertos en algún mal paso. Muchas veces ha tenido que intervenir la Policía u otros colegas para ayudar a un cronista en apuros. Los famosos, enojados en verano y con poco público en las salas, son capaces de pegarle hasta su propia abuelita anciana.

En los programas de espectáculos y los magazines los cronistas son de vital importancia y algunos como Daniel Ambrosino o Pablo Layus durante años fueron el símbolo de las temporadas. En los magazines, a veces el cronista se debe tirar a la pileta en la casa de los famosos, comer lo que cocina la celebridad y hasta tomar algún tipo de riesgo físico -al igual que el camarógrafo o el fotógrafo- al subirse a una columna, una pared o un árbol para conseguir una buena imagen del artista buscado.

Guido Zaffora y su camarógrafo, un aliado indispensable para poder cubrir todo lo que sucede en Mar del Plata (Foto: Instagram)
Guido Zaffora y su camarógrafo, un aliado indispensable para poder cubrir todo lo que sucede en Mar del Plata (Foto: Instagram)

A veces el cronista y el famoso se hacen cómplices, en especial cuando se trata de figuras en pleno ascenso. Y en esa sociedad surgen romances inesperados, fotos robadas de vedettes o besos indiscretos en boliches. En el arte de conseguir una primicia o tratar de ser famosos durante el verano, el cronista y el aspirante a celebridad unen sus energías para lograr alguna noticia y así salir del anonimato.

La tarea del cronista a veces es ninguneada por los conductores: no falta el responsable del programa que se cree mil en un estudio de televisión con aire acondicionado y piensa que puede reírse de su colaborador, aquel que suda la gota gorda en la calle, y más en el verano.

Desde esta líneas quisimos rendirles un pequeño homenaje a los cientos de chicas y muchachos que son cronistas de espectáculos y se dedican a recorrer las calles de punta a punta, tratando de pescar una primicia o una novedad. Algo que últimamente está escaseando, y más en la presente temporada que pinta para ser una de las más deslucidas de los últimos 20 años que el suscribe esta columna recuerde.

SEGUÍ LEYENDO

Inés Estévez viajó a Carlos Paz con acompañantes terapéuticas para sus hijas: "Ellas las necesitan"

Fotos: flores, selfies y amor, a la salida del debut de la obra de Flor Vigna y Nico Vázquez

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba