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En Semarnat denunciaron que existe «presión de arriba» para liberar los permisos del aeropuerto de Santa Lucía

Los terrenos de Santa Lucía donde se construirá el aeropuerto de AMLO (Foto: Cuartoscuro)
Los terrenos de Santa Lucía donde se construirá el aeropuerto de AMLO (Foto: Cuartoscuro)

El aeropuerto de Santa Lucía se convirtió en una tensa disputa entre la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el gobierno. Funcionarios de esta dependencia denunciaron "presión de arriba" para liberar los permisos para comenzar con las obras de este proyecto.

La actual administración del gobierno no ha cumplido con los requisitos ni cuenta con los estudios necesarios para que la Semarnat apruebe la Manifestación de Impacto Ambiental, misma que representa la vía libre para poder comenzar a edificar la obra con la que respondió el equipo de Andrés Manuel López Obrador tras cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco.

Así lo reveló el periódico El Universal a través de la columna de Carlos Loret de Mola, quien aseguró que funcionarios de esa secretaría están siendo presionados por autoridades del gobierno para poder comenzar de una vez por todas con el polémico proyecto.

"'Por favor, publícalo', piden funcionarios de Semarnat, que quieren guardar el anonimato", escribió el comunicador en su espacio en dicho diario. "Sienten demasiada presión 'de arriba' para iniciar las obras del aeropuerto en Santa Lucía. No quieren dar esa autorización, pero tienen miedo de decirlo en público".

Así luce desde el satélite el terreno (Foto: Google Maps)
Así luce desde el satélite el terreno (Foto: Google Maps)

Según dicha información, en la Semarnat no cuentan con la información suficiente para emitir un resolutivo de impacto ambiental, por lo que debe rechazar la manifestación presentada por el Ejército – que es el constructor del nuevo aeropuerto-, o cuando menos, solicitar información adicional a los encargados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de dirigir la obra.

"Según la información que me hicieron llegar funcionarios y especialistas, el 15 de abril pasado, la Secretaría de la Defensa presentó a la Secretaría del Medio Ambiente la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto 'Construcción de un Aeropuerto Mixto Civil / Militar con Capacidad Internacional en la Base Aérea Militar No. 1 (Santa Lucía, Estado de México), su Interconexión con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y Reubicación de Instalaciones Militares'. Fue elaborada por el Instituto de Ingeniería de la UNAM", dijo Loret.

Posterior a ello, el Ejército presentó información complementaria. Pero de acuerdo con la publicación de El Universal, funcionarios y especialistas diagnosticaron que ambos documentos presentados por el Ejército a la Semarnat tienen omisiones graves, como haber movido la pista, misma que, sin embargo, aún se topa con el Cerro de Paula.

De acuerdo con las fuentes consultadas por el periódico, tampoco cuadra el tamaño del aeropuerto, pues "no coinciden las superficies referidas en la Manifestación de Impacto Ambiental y las que resultan de medir las coordenadas que se señalan", y no se estima a detalle el impacto del ruido.

Diversas marchas se realizaron para pedir la cancelación del primer proyecto en Texcoco (Foto: Reuters)
Diversas marchas se realizaron para pedir la cancelación del primer proyecto en Texcoco (Foto: Reuters)

"De hecho, usa una imagen del aeropuerto ¡de Múnich! Y no contemplan el ruido al que se vería sometida la población de las instalaciones de la Sedena que serán reubicadas y donde actualmente hay viviendas, parques, escuelas, un hospital", lanzó Loret. "La tecnología permite modelar las emisiones de ruido que tendrá un aeropuerto y proyectar a varios años en función del tráfico aéreo que se espera. No se hizo".

Se detalló que para el Aeropuerto de Santa Lucía se pretende abastecer la demanda de agua de un acuífero sobreexplotado. En los documentos entregados por Sedena, se indica que la fuente de suministro de agua serán los pozos de la Base Aérea Militar No. 1, sólo que se extrae del acuífero Cuautitlán-Pachuca que, según los expertos, está sobreexplotado y actualmente ya representa desabasto o tandeo en la zona.

Tampoco se explica la construcción de la interconexión con el Aeropuerto Benito Juárez, ni tampoco las características y construcción de un hotel, una planta de tratamiento de residuos sólidos, del área de combustibles y almacenes. Tampoco analizan sus impactos ambientales ni se aclara su propuesta de mitigación.

Así lucía el primer proyecto en Texcoco (Foto: Archivo)
Así lucía el primer proyecto en Texcoco (Foto: Archivo)

"Si no vieron los cerros, menos los cedros: no evalúan el impacto a los individuos existentes del árbol cedro blanco (Cupressus lusitanica) y nopal (Opuntia streptacantha), especies en protección. Además, tratan de justificar que la flora al interior de la Base Aérea Militar no es natural sino pastizal inducido, pero el Inegi establece que es un ecosistema de pastizal halófilo (vegetación natural). Súmele que la flora en el tramo de interconexión con el Aeropuerto Benito Juárez no fue evaluada", dijo en otros de los puntos de la columna.

No existe un estudio de riesgo aviar que incluya los movimientos migratorios estacionales a fin de evaluar el riesgo de colisión con las aeronaves o la seguridad de los vuelos, ni tampoco de contaminación del aire. La propia Manifestación reconoce que existen datos que no son representativos de la zona donde se ubicará el aeropuerto, como los resultados de calidad del aire de las estaciones de monitoreo cercanas.

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