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Pablo Bossi: “Sí, viví una historia de amor con Madonna”

Bossi en el Microteatro, su nueva apuesta artístico-empresarial: 18 obras de 15 minutos para seis salas de hasta 20 espectadores. Funciona de martes a domingos.
Bossi en el Microteatro, su nueva apuesta artístico-empresarial: 18 obras de 15 minutos para seis salas de hasta 20 espectadores. Funciona de martes a domingos.

–Pablo Bossi (56), ¿su lista de relaciones sentimentales incluye, si me permite…?

–¡No vas a empezar con eso!

–Es a lo que se expone quien salió con personalidades y nunca habló sobre ellas. Tampoco le pedimos un "sí". Nos alcanza con un "no" si erramos en algún nombre, de los 90' a la actualidad.

–A ver…

–¿Incluye a Andrea Rincón, en la década actual?

(Risas)

–¿Leticia Brédice, en la anterior?

–(Más risas).

–¿Previamente, a Marina Vollmann?

–(Terceras risas en continuado)… ¿Listo?

–¿Faltaría Madonna?

–(Cara de asombro).

–Antes de que arriesgue una defensa, le cuento que GENTE estuvo en Budapest cuando la acompañó en el rodaje de Evita.

–¿Vos estuviste ahí? ¿¡¡Vos!!?

–Con un fotógrafo.

–¡¡No te puedo creer!! Ah, eran ustedes… (risas relajadas).

“¿Mis seis películas preferidas como productor? Nueve reinas y El aura (dirigidas por Fabián Bielinsky), El hijo de la novia (Juan José Campanella), La puta y la ballena (Luis Puenzo), Kamchatka (Marcelo Piñeyro) y Valentín (Alejandro Agresti)”
“¿Mis seis películas preferidas como productor? Nueve reinas y El aura (dirigidas por Fabián Bielinsky), El hijo de la novia (Juan José Campanella), La puta y la ballena (Luis Puenzo), Kamchatka (Marcelo Piñeyro) y Valentín (Alejandro Agresti)”

El ping-pong sobre Pablo Enrique Bossi (56) y sus parejas recién se jugó al final de la entrevista, y posee un epílogo digno de aguardar. Pero –hora de sincerarse– no fue el objetivo primario, sino la consecuencia impensada de un reportaje apuntado hacia otro norte.

El timonazo dado por uno de los grandes productores cinematográficos argentinos hacia las tablas, mediante un espacio –Microteatro– que descubrió en un antiguo prostíbulo madrileño y decidió incorporar en nuestro circuito, alquilando y reciclando un recinto –donde había funcionado un jardín, un galpón, un diario– de 520 metros cuadrados, en Serrano 1139.

¡Salí con Madonna sin que ni ella supiera que estaba embarazada del cubano! Fui el primero en enterarme. Debimos sacar un comunicado

"La propuesta son seis salas para 18 obras breves de 15 minutos, de martes a domingos. Y consiste en plantear una temática por mes, como el amor, la familia, el sexo, las vacaciones, los pecados, que es la que tocamos ahora. A lo largo de cuatro semanas sumamos unas 400 funciones ", detalla el formato de la experiencia escénica que importó de Europa y ya se replica en el planeta.

Hace veintitrés años, con ambos de treinta y pico, el flechazo surgió no bien Madonna Louise Veronica Ciccone pisó Buenos Aires el 20 de enero del ‘96 y se alojó en la Mansión del Hyatt, desde donde Bossi la sacaba escondida en su camioneta.
Hace veintitrés años, con ambos de treinta y pico, el flechazo surgió no bien Madonna Louise Veronica Ciccone pisó Buenos Aires el 20 de enero del ‘96 y se alojó en la Mansión del Hyatt, desde donde Bossi la sacaba escondida en su camioneta.

–Pregunta imprescindible para continuar: ¿cómo fue que un aficionado al Séptimo Arte que cursó en las escuelas Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica y Panamericana de Arte, peleó por los derechos de autor desde la Motion Picture Association of America, fundó la Unión Argentina de Video, Patagonik y Pampa y presidió la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina, termina incursionando en el ámbito teatral?

–Habrá sido hace ocho años, desde que mi amiga Cristina Alcázar me hizo ver su interpretación en el Microteatro español. Salí tan entusiasmado con el formato que compré la licencia. Entonces, mis hijos (Pablo, de 32, y Agustín, de 30) se pusieron a buscar un lugar.

–En Villa Crespo….

–Tal cual. Apareció este local , lo reciclamos y en agosto de 2017 abrimos. Me asocié con la actriz Julieta Novarro, quien junto con dos curadoras (María Figueras y Mercedes Scápola) reciben entre 200 y 300 propuestas, las analizan y deciden cuáles se estrenarán al renovarse la cartelera. No me equivoqué con aquella impresión inicial.

–¿No?

–No. Disfruto un montón. Porque cada una de nuestras mini obras es como una película en primer plano constante, pero más dinámica. Imaginate: los actores dentro de un ámbito de 15 metros cuadrados, con escenografía y un máximo de veinte espectadores frente a ellos. Un salto sin red al vacío. Y, además, una apuesta a los nuevos talentos.

Garotes de Ipanema, que trata sobre un matrimonio aburrido que materializa sus pecados a través de sus fantasías, es la puesta debut de Pablo y puede verse en la Sala 2. La protagonizan Carolina Sagardoy, Pablo Ini, Haly Aguiar y Junior Pisanu. Apunta Bossi: “La guioné con mi amigo Javier Pomposiello”.
Garotes de Ipanema, que trata sobre un matrimonio aburrido que materializa sus pecados a través de sus fantasías, es la puesta debut de Pablo y puede verse en la Sala 2. La protagonizan Carolina Sagardoy, Pablo Ini, Haly Aguiar y Junior Pisanu. Apunta Bossi: “La guioné con mi amigo Javier Pomposiello”.

–¿Qué pasa si en lugar de actores y directores del off tocan la puerta consagrados?

–Todos son bienvenidos. Varios desean participar; otros lo han hecho y hacen ahora mismo. Entre ellos Carlos Belloso, Griselda Siciliani, Marcos Carnevale, Flor Torrente, Daniel Gendler, Mónica Antonópulos, Marco Antonio Caponi… Es lindo ver cómo, al presentarse cuatro o cinco veces por día, cada puesta va evolucionando de acuerdo a las reacciones del público.

–Otra diferencia con el cine.

–Claro, porque mientras en cine plasmás la escena en un fotograma y queda, esto es vertiginoso. Incluso el que quiere hacerse un maratón de obras viene un día y puede ver seis o siete con lo que le costaría una entrada en la Avenida Corrientes. Y entretanto, come rico en el bar.

Entonces, y luego de que Bossi admita que "no soy bueno con las fechas" y cuente que hincha por San Lorenzo de Almagro, que alguna vez jugó de zaguero en la reserva de Arsenal ("Hasta que me rompí el tendón de Aquiles") y que vive entre Buenos Aires y Madrid, "donde formé otra productora de cine (Tandem, junto a Cristina Zumárraga)– y donde trabajo con Pampa Films en realizaciones argentino-españolas como la serie que se viene de Carlos Monzón y las películas El ratón Pérez y los guardianes del libro mágico –que se estrena el próximo jueves 30–, y La gallina Turuleca, que venimos preparando con Juan Pablo Buscarini"…

Luego de todo eso, decíamos, cuando el periodista pretende averiguar si el porteño nacido el 27 de diciembre del '62 ya se enamoró de alguna de las actrices del Microteatro ("Estoy solo", contesta pícaro), arranca el diálogo del comienzo, que termina con aquella sospechosa respuesta: "Ah, eran ustedes…".

–Exacto, era GENTE, a las ocho menos diez de la noche del sábado 30 de marzo de 1996.

–No me acordaba de tu cara ni de tu nombre, pero sí de que un periodista me había reconocido en el lobby del hotel, cuando fui a comprar una corbata.

–Amarilla con líneas color verde oscuro…

–Epa, tal cual. Más tarde, tras cenar afuera con Madonna, bajé primero del auto para chequear si seguían esperándonos… Los vi y terminamos entrando por el garaje del subsuelo. Ahí se perdieron la foto. Nunca circuló una.

El Microteatro reúne un público heterogéneo, que va desde artistas independientes y comerciales hasta jóvenes, padres y abuelos

–Ya habíamos mandando la suya, con la nota que la acompañaba, confirmando su visita y el romance. Era sábado de cierre anticipado (había cuatro horas de diferencia con la Argentina) y no quedaba tiempo.

–Tremendo.

El romance con Madonna continuó en Hungría. Bossi se alojó en la habitación 616 del Corvinus Kempinski de Budapest. Tres pisos arriba, la estadounidense ocupaba la Suite presidencial. Con GENTE, el sábado 30 de marzo de 1996, en el lobby del cinco estrellas; y la última semana, junto al mismo periodista, en el bar del Microteatro.
El romance con Madonna continuó en Hungría. Bossi se alojó en la habitación 616 del Corvinus Kempinski de Budapest. Tres pisos arriba, la estadounidense ocupaba la Suite presidencial. Con GENTE, el sábado 30 de marzo de 1996, en el lobby del cinco estrellas; y la última semana, junto al mismo periodista, en el bar del Microteatro.

–Sabemos que un caballero no tiene memoria para hablar de damas, pero los periodistas sí. ¿No es hora de…?

–Ok… Bien… Nunca hablé públicamente del tema, e imagino que no lo volveré a hacer. Si GENTE lo averiguó y estuvo ahí, se ganó saberlo. No puedo negarlo, así que lo admitiré: viví una historia de amor con Madonna.

–Gracias. ¿Y qué otros recuerdos guarda de aquello?

–En Buenos Aires mandábamos a preparar el auto de ella –un Mercedes Benz azul polarizado–, que salía de la Mansión del Hyatt (hoy Four Seasons) con un par de motos de la Policía Federal como escolta, para despistar al periodismo, al tiempo que nosotros dos partíamos en mi camioneta, con Madonna en el asiento trasero, de canuto, cubierta por una manta. Así le mostré la ciudad, fuimos al campo, anduvimos en barco por el Tigre, aunque no toma sol.

–Un dato fuerte cercano al cierre del rodaje en Europa fue la noticia de su embarazo de Lourdes (nacería el 14/10/96).

–Exacto, aunque yo nada que ver, eh (se escuda). Durante una incursión previa por Nueva York de su novio anterior (el preparador físico cubano Carlos León), ella quedó embarazada… ¡Salí con Madonna sin que ni ella supiera que estaba embarazada! Fui el primero en enterarme. Debimos sacar un comunicado.

–¿Qué sucedió después de la filmación?

–Seguimos viéndonos. Incluso en una oportunidad viajé a Los Ángeles, se enteró y me invitó a cenar. Como yo había ido con Leticia (Brédice), para que estudiara inglés, le pedí a Leti que me acompañara, y no quiso. Madonna y yo mantuvimos el contacto. Quedó una buena relación. Alguna vez pediré su nuevo celular y le escribiré.

“¿Mi próximo desafío? Escribir y dirigir un filme”, señala Bossi. “Los fines de semana el Microteatro B. A. explota –afirma–. Viene gente sin entrada comprada con antelación y no consigue”, redondea.
“¿Mi próximo desafío? Escribir y dirigir un filme”, señala Bossi. “Los fines de semana el Microteatro B. A. explota –afirma–. Viene gente sin entrada comprada con antelación y no consigue”, redondea.

–¿Llegaron a hacerse alguna foto juntos? Ahora que confirmó la relación, sería la frutilla que culminaría el postre…

–Eso sí que no te lo voy a responder. Sin embargo, el día que venga al Microteatro, me comprometo a avisarte, para que esta vez GENTE no se la pierda (carcajada).

Por Leo Ibánez.
Fotos: Maxi Didari y Archivo de Editorial Atlántida.
Agradecemos a Raquel Flotta (RF Comunicación & Prensa).

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